Este martes ha sido histórico, con el primer mulato en ocupar la Presidencia del, aún, país más poderoso del mundo. Desde palacios europeos a ruinas palestinas, pasando por chozas africanas, este hombre ha debido sentir las miradas de todo el mundo posadas en su nuca.
Encumbrado inicialmente por la apariencia de ser distinto a lo existente, Barack Hussein Obama ha llegado a ser idolatrado por multitudes propias y ajenas, que han derramado por él sudor y lágrimas. Le han convertido en la esperanza de un planeta convulso por las balas, los despidos y la incertidumbre sobre el futuro que nos aguarda.
Abraham Lincoln se enfrentó a un país que se fracturaba en dos y no pudo evitar la Guerra Civil. Woodrow Wilson, a una guerra al otro lado del océano que acabó salpicando también los hogares americanos.
Hervert Hoover, menos de 8 meses después de jurar su cargo, vió como los EEUU resbalaban por el abismo que se convirtió en la Gran Depresión. Intentó combatirla con los esfuerzos de voluntarios y acción por parte del Gobierno, pero ninguna de esas acciones produjeron una recuperación económica durante su mandato y eventualmente llevaron a su derrota en las elecciones de 1932.
Obama, que es sólo un hombre, aunque ocupe el cargo de Presidente de Estados Unidos, no puede hacer milagros, pero si puede minimizar los daños.
Encumbrado inicialmente por la apariencia de ser distinto a lo existente, Barack Hussein Obama ha llegado a ser idolatrado por multitudes propias y ajenas, que han derramado por él sudor y lágrimas. Le han convertido en la esperanza de un planeta convulso por las balas, los despidos y la incertidumbre sobre el futuro que nos aguarda.
Abraham Lincoln se enfrentó a un país que se fracturaba en dos y no pudo evitar la Guerra Civil. Woodrow Wilson, a una guerra al otro lado del océano que acabó salpicando también los hogares americanos.
Hervert Hoover, menos de 8 meses después de jurar su cargo, vió como los EEUU resbalaban por el abismo que se convirtió en la Gran Depresión. Intentó combatirla con los esfuerzos de voluntarios y acción por parte del Gobierno, pero ninguna de esas acciones produjeron una recuperación económica durante su mandato y eventualmente llevaron a su derrota en las elecciones de 1932.
Obama, que es sólo un hombre, aunque ocupe el cargo de Presidente de Estados Unidos, no puede hacer milagros, pero si puede minimizar los daños.











No hay comentarios.:
Publicar un comentario