martes, 20 de mayo de 2008

Grecia + 2

Grecia ha resultado ser una sorpresa agradable. Mis, equivocadas, ideas preconcebidas situaban al país junto con Portugal y la España de Chikilicuatre a la cola de Europa. Lo que me he encontrado es algo bastante mejor. Pasear por las calles de Atenas es muy distinto a hacerlo por las de Dublín, aunque uno podría imaginarse que se encuentra en un Gijón menos cutre o una Valencia con menos glamour. El sistema de metro es eficiente y barato, los taxis son abundantes y llamativamente amarillos. El viaje (en metro o autobús) desde el Aeropuerto, a unos 24 Km. de distancia del centro, es asequible y cómodo. La zona entre Monasteriki y la Acrópolis esta agradablemente tomada por puestos callejeros (de frutas a souvenirs) y terrazas en las que saborear la frescura de una Mythos o una Alpha mientas te deleitas con cualquiera de los ricos platos de la gastronomía griega.

Las islas en las que he estado, Naxos y Paros, por visitarlas en temporada media, nos han permitido disfrutar de unas playas casi vacías. El hecho de que los bares y discotecas tuvieran casi el mismo porcentaje de ocupación no nos desanimó en absoluto.

En unos días, entre Viajablog y aquí, iré publicando unos posts con mas detalles de mi penúltimo viaje (y digo penúltimo porque en un cajón de mi mesa ya están impresos los billetes del próximo, más cercano, más familiar, pero no por ello menos deseado).

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viernes, 9 de mayo de 2008

El blog se va de vacaciones

Bueno, no es que los bits y bytes se vayan a meter en la maleta conmigo, pero si que van a descansar unos días. Dentro de media hora salgo para el aeropuerto y esta noche a las ocho y media, si no hay retrasos, aterrizo en el Aeropuerto de Atenas, el Eleftherios Venizelos.

Unos días en la capital helena y luego las islas de Paros y Naxos serán el principal destino de estas relajantes vacaciones. A la vuelta os contaré cómo me ha ido, a ver si sobrevivimos sin matarnos los seis amigos que vamos a la conquista del Peloponeso.

¡Un saludo a todos!


el tiempo en atenas

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miércoles, 7 de mayo de 2008

Se lo comen con pan y tomate









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martes, 6 de mayo de 2008

Bertie se ha ido

No precisamente por la puerta grande aunque sí, curiosamente, con la cabeza bien alta. Y a estas horas a lo mejor aún sigue en su pub preferido, “Fagans”, en el barrio de Drumcondra (que ya se ha hecho famoso por ello, pues no pasa en cualquier país que uno se pueda tomar unas cervezas al lado, o cerca, de su más alto cargo electo), donde planeaba reunirse a última hora de la tarde con algunos familiares y amigos y, tomarse, como de costumbre, una “Bass”. No se sabe, aunque imagino que sí acudirá, si entre los presentes estará su sucesor, Brian Cowen, el actual An Tánaiste (Vice Primer Ministro, el “de la Vega” irlandés). En la calle no hay sensación de incertidumbre pues el sucesor, es carismático y serio, como corresponde a su actual puesto de Ministro de Economía.

Bertie Ahern, que durante 11 años ha desempeñado el cargo de Taoiseach (Primer Ministro) de la República de Irlanda (dos mandatos completos y el tercero recién iniciado en el 2007), ha entregado esta tarde su dimisión a Mary Mc.Aleese, la Presidenta del país. Lo anunció públicamente hace ya un mes, pero no me dí cuenta de que era hoy cuando se cumplía el plazo, hasta que mis cuatro compañeros irlandeses se fueron a la mesa de uno de ellos a verlo en directo, emitido por RTE, la cadena estatal de televisión, también vía Internet.

¿Y por qué se ha ido este buen hombre? Pues estaba siendo investigado (otra vez) por un tribunal, por unos supuestos pagos de empresarios y constructores (algo que aquí ha sido el pan de cada día: en una de las camisetas que se venden en algunas tiendas de recuerdos se puede leer “I went to Ireland and bought the Taoiseach” – “Yo fui a Irlanda y compre al Primer Ministro” – ejem) y unos cientos de miles de libras irlandesas, pecata minuta, que aparecían sin justificar en una cuenta corriente a su nombre. También una casa que no está muy claro como se pagó y cuyo anterior propietario, Michéal Wall, estuvo presente en una reunión celebrada en Manchester (Reino Unido) en 1994, donde dio una conferencia sobre Economía y por la que recibió 11.800 euros.

Eso sí, Bertie puede presumir de haber conseguido apadrinar , junto con el Primer Ministro del Reino Unido, Tony Blair, la firma del Acuerdo de Viernes Santo, en 1998, que culminaba el proceso de paz en Irlanda del Norte. También de haber conseguido animar las inversiones extranjeras en la isla, mediante un programa de beneficios fiscales, que llevó al desempleo de un 10% al 4% y a convertir a Irlanda de un país que exportaba inmigración (como la España de los 60) a uno que recibe mano de obra altamente cualificada (ejem) a la que paga extraordinariamente bien (ejem, ejem).

Los ciudadanos irlandeses pasaron de ser “los negros de Europa” a convertirse en los nuevos ricos del continente, y, pese a la crisis económica mundial (“desaceleración” para el PSOE, allá en España), siguen yendo al pub y pagando sin problemas 5 Eur por una pinta de Heineken.


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lunes, 5 de mayo de 2008

La primera semana en el Club Hipercalórico

Este es un post complicado de escribir, no porque no tenga nada que contar sino porque tengo muchas cosas, pero no se cuales puedo revelar o no. Se trata de una cuestión que mezcla el sentido común con las cláusulas de confidencialidad, la curiosidad de las novedades con el espionaje industrial, las obligaciones legales con la publicidad adversa, los cotilleos con las ventajas comerciales, mis palabras con el posible uso malintencionado de las mismas.

Es lo que tiene haber empezado a trabajar para la que es, sin duda, la empresa más importante del mundo en búsquedas de Internet, aplicaciones on line gratuitas y publicidad en la Red…

Así es, el lunes pasado me incorporé a las oficinas de la sede europea de Google, aquí en Dublín, y mis primeros cinco días han estado llenos de sorpresas a cada cual más agradable que la anterior. Porque esta empresa no sólo es líder en el mundo virtual, sino también en eso tan importante del mundo real que es el cómo trata a sus empleados.

Sin ánimo de comparar (bueno, sí, un poco) con las oficinas de Zurich que salieron en el reportaje de El Navegante, que he recibido por email de media docena de amigos distinto
s, he de reconocer que aquí no hay tobogán :(

¿El resto? ¿La comida y bebida gratis, las mesas de ping pong, las consolas Wii, las máquinas de café, los cereales del desayuno, la bollería, los surtidos de quesos, los zumos de naranja recién exprimidos, el helado Ben&Jerry´s, las chocolatinas, las barras energéticas, el gimnasio, las bolsas de patatas fritas, los dos monitores de 24 pulgadas en mi mesa, la simplicidad y sencillez a la hora de conseguir algo de los técnicos o de manejarse por la intranet, el increíble ambiente entre jefes y compañeros, los futbolines, el surtido de bebidas orgánicas, el chocolate belga, la cocina étnica, la variedad de comidas en los dos restaurantes, las ensal
adas frescas, los yogures de todo tipo, el Thank Google It´s Friday, el sushi…?

Ah, amigos, me temo que eso es completamente cierto.

Ya no me extrañan los carteles en las puertas que animan a usar las escaleras en lugar del ascensor. Acabo de dar el pistoletazo de salida a la Operación Anti Bikini y cuando he mirado hacia la báscula he creído adivinar que marcaba 63 Kg. Veremos dentro de unos meses. Eso sí, salvo que llueva a cántaros y truene como si cantara un triunfito, me he prometido recorrer andando cada día los 45 minutos que me separan de la oficina. O comprarme una bicicleta. Y es que mi casa está a 20 minutos del centro, y Google está a 20 min
utos del centro…pero en extremos opuestos de la misma línea.

Intentaré recordar que 30 minutos subiendo y bajando escaleras queman 130 calorías. Que son menos de las que tiene el que se ha convertido ya en mi zumo de limón, sin burbujas, preferido.

Mamá, te va a encantar ver cómo no entro por la puerta.


"Ahorra tiempo, permanece en forma
Usa esta puerta para ir y venir entre los pisos"


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jueves, 1 de mayo de 2008

El final de sus días

No es fácil leer un periódico mientras se camina rápido por una acera no precisamente vacía, pero no era el único que lo intentaba. Los repartidores de los dos periódicos gratuitos, el “Metro” (a mi derecha, con gorra y chubasquero azules) y el “Herald am” (a mi izquierda, con gorra y chubasquero rojos) hacen su trabajo tan bien que raro es el transeúnte que no lleva uno de ellos en la mano. Esta mañana, de camino al trabajo, un camión de bomberos pasó a mi lado en el momento en que leía las últimas líneas de la noticia de portada. Una casualidad dentro de otra casualidad.

Nacieron a la vez, fueron amigos toda su vida y, finalmente, fallecieron juntos, mucho antes de lo que cualquiera hubiera esperado y, por lo que parece, por un estúpido accidente. Richard y Michael Walsh, de 33 años, murieron ayer por la noche en su casa de Waterford, aparentemente asfixiados por inhalar el humo de un incendio que se produjo mientras dormían. Por razones que se desconocen, no había electricidad en el apartamento y los hombres se habían provisto de velas para iluminarse. Se cree que una de ellas provocó un pequeño incendio que causó el humo que les mató a ellos y a su mascota, un cachorro de apenas seis semanas.

Cuando los bomberos aparecieron, el fuego casi se había extinguido sólo.

¿Verdad que suena estúpido morirse así? Y no quiero decir que los fallecidos lo fueran, ni mucho menos, sino que hay tantas maneras de morir que son más violentas, menos fruto de la casualidad…pero no por ello menos tristes. Esos dos hermanos, según sus familiares, fueron los mejores amigos entre ellos, con un vínculo que ninguna otra persona podía haber compartido. La noticia, trágica y absurda a la vez, me ha recordado otra que leí no recuerdo cuando y de la que nunca tuve demasiados detalles.

Un matrimonio de octogenarios se refugió de una tormenta bajo un árbol, en el campo. Un rayo los mató a ambos.

¿Cuánto tiempo habían estado casados? ¿habían tenido hijos? ¿Cómo había sido su juventud? Nunca lo supe, como tampoco supe si se amaban, se querían o ya solo – y es bastante – se hacían compañía.

Carpe Diem.

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