Cuando la gente normal se muda de casa, suelen deshacerse de objetos molestos, no deseados o que, simplemente, les sobran. Y eso incluye libros: peso, volumen y el hecho de que poca gente leemos más de dos veces cualquier título, se conjugan para situarlos en la lista de productos que no llegan al nuevo hogar (junto con el portarretratos, horrible regalo de la madre política – caramba, eso suena peor que lo de “suegra”).
Ayer recibí un email, en una lista interna de la empresa usada para avisos, notas, compras, ventas, búsquedas de piso o de compañeros para compartirlo, etc., en la que un chico se mudaba y ponía a la venta varios artículos. Hoy he vuelto a casa con 6 euros menos en el bolsillo, pero me he traído también un par de obras del genio literario de Philip K. Dick, "The Penultimate Truth” y “Lies, Inc.”.
Para los jóvenes que no leéis libros, y pasáis de la pantalla del ordenador a la de la tele y a la del cine, estoy hablando del escritor en cuyos relatos se han basado películas como “Blade Runner”, “Desafío Total”, “Minority Report”, “Paycheck”, “A Scanner Darkly” o “Next”.
Mi lado friki, sanamente aficionado a la ciencia ficción, está hoy un poco más contento.
Por cierto, yo puedo prestar un libro o comprarlo para regalo pero soy incapaz de deshacerme de ellos una vez leídos. Les he dedicado horas de mi vida a leerlos y ellos, en la mayoría de los casos, me han recompensado con aventuras, sueños, amores, dolor o felicidad. ¿Cómo decirles adiós a todos esos momentos?
Ayer recibí un email, en una lista interna de la empresa usada para avisos, notas, compras, ventas, búsquedas de piso o de compañeros para compartirlo, etc., en la que un chico se mudaba y ponía a la venta varios artículos. Hoy he vuelto a casa con 6 euros menos en el bolsillo, pero me he traído también un par de obras del genio literario de Philip K. Dick, "The Penultimate Truth” y “Lies, Inc.”.
Para los jóvenes que no leéis libros, y pasáis de la pantalla del ordenador a la de la tele y a la del cine, estoy hablando del escritor en cuyos relatos se han basado películas como “Blade Runner”, “Desafío Total”, “Minority Report”, “Paycheck”, “A Scanner Darkly” o “Next”.
Mi lado friki, sanamente aficionado a la ciencia ficción, está hoy un poco más contento.
Por cierto, yo puedo prestar un libro o comprarlo para regalo pero soy incapaz de deshacerme de ellos una vez leídos. Les he dedicado horas de mi vida a leerlos y ellos, en la mayoría de los casos, me han recompensado con aventuras, sueños, amores, dolor o felicidad. ¿Cómo decirles adiós a todos esos momentos?











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