lunes, 24 de mayo de 2010

Una de grados

No saber cuantos grados tiene un círculo es uno de los errores más comunes de quienes recurren a la difusa memoria, bendita ella que suele dormir a pierna suelta, para recuperar conceptos de geometría básica. Si oís que alguien ha dado un giro de 360 grados en su carrera, sonreidle al que afirma que nada ha cambiado cuando en realidad quiere decir todo lo contrario. Y si tenéis confianza, paciencia y la seguridad de su humilde reacción, explicadle que un círculo, medido en grados, tiene 360. Con esa unidad de medida, para ir al extremo opuesto del mismo metafórico círculo, ese lanzarse a hacer lo contrario de lo que se venía haciendo hasta ahora, uno sólo ha de recorrer 180.

Hoy, lunes, es el primer día en que se hace evidente que en los círculos concéntricos de mi vida ha habido bastante movimiento.

En el círculo pequeño, ese que lleva un calendario medido en meses, hoy no ha sonado el despertador para ir a trabajar, no he cogido el LUAS para irme al Sur de Dublín, no he desayunado tostadas con azúcar espolvoreado sobre la mantequilla deliciosamente fundida (recuerdo de meriendas infantiles) mientras compruebo mi correo sentado en frente del ordenador, relajado inicio de la jornada laboral. De empleado a desempleado sin intención o necesidad de cambiar de estado a corto plazo, mi vida, mi rutina del día a día ha dado un giro de 180 grados.

En el círculo grande, ese que lleva un calendario medido en años, he vuelto a desempolvar las cajas en las que hago mudanza, he sacado bolsas y petates de sus escondites, y he buscado alternativas para guardar los cachivaches, la ropa, los chismes inútiles y necesarios que componen mi vida en Dublín. Como en Noviembre del 2006 y Marzo del 2009, otra vez dejo un trabajo en una multinacional, me echo la mochila a la espalda y me voy de viaje. Han pasado los años y las zancadillas de la vida, se han sumado sellos y visados al pasaporte, pero no han cambiado apenas las circunstancias y mi vida ha dado un giro de 360 grados.

Yo he vuelto a hacer girar la rueda, ¿cuando fue la última vez que tú decidiste que querías girar el círculo de tu vida?

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martes, 18 de mayo de 2010

Carpe Diem Now

'Carpe Diem' said the classic, and Vodafone echoed with a 'Make the most of now' campaign. But why do we think that it means doing things? 

It can't be sitting in a beach staring at the sea unless it is in a far away tropical island. 

It can't be lying in the grass and thinking about how insignificant our lives are compared to the stars above unless you are over a dune in the Gobi. 

It can't be sipping a machiatto and playing the game of people watching unless you are in Rome or in Paris.

'Make the most of now' is not appended with a 'somewhere else'. The important part here is now. 

Wrong. 

The important part is that you, and only you, can decide what is the meaning of 'important'.

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lunes, 10 de mayo de 2010

Dos promesas

Ni acaba de comenzar el año ni he sobrevivido a un ataque cardiaco (aunque, a juzgar por la falta de atención al blog parece que llevo un tiempo en coma, o secuestrado, o con ambos brazos escayolados o...).

No, nada de eso. Parece que sin venir a cuento de fechas me he propuesto cambiar dos cosas, o empezarlas:

a) Leer todos los dias por lo menos media hora

b) Escribir todas las semanas por lo menos media hora

¿A que parece fácil? Pues no lo es.

Cuando hablo de leer no me refiero al Metro Herald, el periódico gratuito en que me sumerjo los veintipocos minutos de tranvía hasta el trabajo. Tampoco me refiero a medios online, ni blogs, ni periódicos. ¡Que va! Hablo de tinta empresa, a veces en papel reciclado a veces en papel genocida, a la vieja usanza, a lo que podriamos llamar "libro analógico" por contraposición a los Kindle y demás. De momento he encontrado un hueco, lo habéis adivinado...los veintipocos minutos de tranvía de vuelta del trabajo. Si a eso le añado un ratito luego en casa, mientras preparo la cena, o la comida del día siguiente pues parece que lo iré cumpliendo (con la complicidad de Dublin City Public Libraries, por supuesto).

Escribir es una tarea más dificil aún (¿pensabaís que es fácil tener un blog y que no se te muera como una pobre planta en piso de soltero?). No cuentan los textos en Viajablog ni los emails a los amigos. Hablo de tener cosas que contar, a veces a otros, a veces a uno mismo en voz alta y ponerlos aquí, en ese acto que es a la vez humilde y arrogante.

Hay gente que todos los días publica una lámina con mensaje o una sencilla pero elaborada nota de agradecimiento, y gente que derrocha inteligencia en reflexiones sobre el marketing, la vida y ambos. Si algunos de ellos hacen de su afición su medio de vida, yo, que tengo menos presiones tal vez, tal vez, pueda regar un poquito mi propia planta.

Intentaré contradecir a Homer Simpson y que no se cumpla eso de "Trying is the first step towards failure".

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