martes, 18 de noviembre de 2008

Bocazas

"Al enemigo ni agua" debería ser el lema de la lucha antiterrorista. Ni un respiro en el frente judicial, legal, social y policial. Ninguna ayuda, nada que les permita acogerse a resquicios legales, artimañas judiciales o propaganda mediática para seguir matando.

Por eso no puedo entender como se publica alegremente, y se habla con soberbia, de los procedimientos técnicos y de la investigación que permiten la detención de terroristas.

Hablan El Mundo y El País de que la Agencia Nacional de Seguridad de los Estados Unidos colaboró en la intercepción de correos electrónicos, y dice Rubalcaba que "todos sabemos que los terroristas usan cibercafés". Gracias, bocazas.

Hablan también los periódicos de que las matriculas falsas eran demasiado viejas para pertenecer a un coche nuevo. Gracias por la pista, bocazas.

Habla, porque le encanta ponerse en el foco de las cámaras, el Ministro Rubalcaba y uno se pregunta si es casualidad que estas detenciones se produzcan justo cuando el sanguinario (25 asesinatos) etarra De Juana Chaos anda paseando por Belfast, meses después de haber llegado tranquilamente a la isla de las dos irlandas, para verguenza del Gobierno, que es quien hace las Leyes que todos debemos cumplir.

Y uno se vuelve a preguntar si, a la hora de matar, merece más la pena acabar con casi una treintena de vidas que con una sola, porque, agarraos, de los 3000 años de cárcel a los que se le condenó, sólo cumplió 17.

Haced vosotros las cuentas, porque de eso el Gobierno no habla.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

cuanta razón tienes. Las penas cumplidas son ridículas. Las leyes están de parte de los delincuentes, sean terroristas, pederastas, violadores, atracadores. Y no se te ocurra al defenderte herir o matar a tu agresor!!!!!Te puedes ver condenado a pagarle una pensión de por vida y pasar unos cuantos años a la sombra. Ahora bien si tu eres el herido o muerto , nada de nada: todos son insolventes. 2 varas de medir. Anna

avistu dijo...

Me temo, Anna, que las Leyes no tienen como objetivo proteger a la victima, sino buscar la "reinserción" del delincuente. Se dan terceras, cuartas o quintas oportunidades a aquel que dejó sin ninguna a un inocente...

Un saludo