Hay cosas muy simples que no entiendo. Y es que debo ser tonto, de verdad. No me entra en la cabeza cómo en un país europeo, teóricamente moderno y democrático, puede ser noticia que se cumpla la Ley. No se, como si lo habitual fuera que no, que eso no se hace, que son las Mafias y los terroristas y sus simpatizantes y aquellos que los comprenden, “pobrecitos”, los que rigen los destinos desde las calles, las consejerias, los despachos y las casas consistoriales.
Si no estoy tremenda y peligrosamente equivocado, entonces no se entiende que sea noticia que el Ayuntamiento de Bilbao haga ondear la bandera de nuestro país, que también es el suyo.
Y que sea a tres días de que se cumpla el plazo en que una sentencia (¡de Noviembre de 2007!) del Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Autónoma Vasca obligaba a que la enseña luciera a diario y en un lugar preferente.
Y que esa sentencia fuera la del recurso de apelación de un pronunciamiento emitido por el mismo tribunal en el 2005.
Y que quien recurrió la sentencia hubiera sido ni más ni menos que la alcaldía de Bilbao.
¿Qué ha dicho el alcalde Iñaki Azkuna? Pues que lo hacía “por obligación y no por devoción”.
Ahí está el representante elegido por el pueblo de Bilbao, con, entre otras funciones, la de cumplir y hacer cumplir las leyes, pasándose por el forro de la txapela la Constitución y el Estado de Derecho hasta que no ha podido retrasarlo más.
¿Le extraña a alguien entonces que el PNV se hubiera negado a apoyar la primera moción de censura contra ANV = ETA en el municipio donde murió Isaías Carrasco? ¿Y que empiece a haber cambios "tácticos" conforme se acerca la investidura del rePresidente Rodríguez y pueden caer unos millones de euros en forma de subvenciones y ayudas del Estado?
Entre estas barbaridades toleradas por el Gobierno central (de no se sabe que) y otras, como las de llevar agua a Barcelona en barcos, trenes y hasta triciclos, así están lo que muy pronto serán verdaderas fronteras interiores.
¿Y en fronteras exteriores? Pues como la emigración está en auge, así como la amenaza del terrorismo islamista, y las pretensiones territoriales reivindicativas de Marruecos, el Presidente Rodriguez (que se marchó corriendo de la cumbre de la OTAN antes de que ésta terminara), quiere rebajar la tensión reduciendo a la mitad la presencia militar en esa no-provincia española que es Melilla.
Desde aquí fuera, ¡como está el patio!
Si no estoy tremenda y peligrosamente equivocado, entonces no se entiende que sea noticia que el Ayuntamiento de Bilbao haga ondear la bandera de nuestro país, que también es el suyo.
Y que sea a tres días de que se cumpla el plazo en que una sentencia (¡de Noviembre de 2007!) del Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Autónoma Vasca obligaba a que la enseña luciera a diario y en un lugar preferente.
Y que esa sentencia fuera la del recurso de apelación de un pronunciamiento emitido por el mismo tribunal en el 2005.
Y que quien recurrió la sentencia hubiera sido ni más ni menos que la alcaldía de Bilbao.
¿Qué ha dicho el alcalde Iñaki Azkuna? Pues que lo hacía “por obligación y no por devoción”.
Ahí está el representante elegido por el pueblo de Bilbao, con, entre otras funciones, la de cumplir y hacer cumplir las leyes, pasándose por el forro de la txapela la Constitución y el Estado de Derecho hasta que no ha podido retrasarlo más.
¿Le extraña a alguien entonces que el PNV se hubiera negado a apoyar la primera moción de censura contra ANV = ETA en el municipio donde murió Isaías Carrasco? ¿Y que empiece a haber cambios "tácticos" conforme se acerca la investidura del rePresidente Rodríguez y pueden caer unos millones de euros en forma de subvenciones y ayudas del Estado?
Entre estas barbaridades toleradas por el Gobierno central (de no se sabe que) y otras, como las de llevar agua a Barcelona en barcos, trenes y hasta triciclos, así están lo que muy pronto serán verdaderas fronteras interiores.
¿Y en fronteras exteriores? Pues como la emigración está en auge, así como la amenaza del terrorismo islamista, y las pretensiones territoriales reivindicativas de Marruecos, el Presidente Rodriguez (que se marchó corriendo de la cumbre de la OTAN antes de que ésta terminara), quiere rebajar la tensión reduciendo a la mitad la presencia militar en esa no-provincia española que es Melilla.
Desde aquí fuera, ¡como está el patio!











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