sábado, 6 de septiembre de 2008

Sólo ocurre una vez al año

Tenia tanto que darte
Tantas cosas que contarte
Tenia tanto amor,
guardado para ti...

Camino despacio pensando volver hacia atrás,
No puedo en la vida las cosas suceden no más...
Aún pregunto que parte de tu destino se quedó conmigo,
Pregunto que parte se quedo por el camino

Nena Daconte



Hace un año por estas fechas, yo estaba en el interior de un ger, en algún punto muy al sur de Ulaan Batar, rodeado por el desierto del Gobi. Un francés, una alemana, una francesa, un irlandés, tres finlandesas y dos botellas de vodka eran mis acompañantes esa noche. También un cielo bellísimo en el que millones de perlas destacaban sobre el negro terciopelo de la tranquilidad.

Ya había pasado el ecuador de mi viaje de un año por Asia y Oceanía pero aún me quedaban casi cinco meses de vagabundeo. No me había cansado la experiencia y seguía con ganas de mochilear por esa parte del mundo.

Al día de hoy llego con la imposibilidad de tomarme el viernes de vacaciones porque el 75% de la empresa está en una conferencia de ventas en Ródas, con la lluvia cayendo a cántaros sobre Dublín en particular e Iranda en general, y sin un vuelo barato a la vista. Obviamente, era imposible mejorarlo. Aunque esta noche no habrá fiesta regada por el licor de un Khan, por lo menos si habrá paella acompañada de albariño.

Más de siete meses después de haber vuelto al material Primer Mundo, y más de cuatro de tener una rutina laboral (y un salario que cobro semanalmente), aún no me he cansado de ir de lunes a viernes a la oficina más atípica del mundo.

Pero hace años que, cuando empieza Septiembre (y, por descontado, cuando las calles se pueblan de luces multicolores, importadas costumbres de gorros rojos con barba blanca y megafonía municipal) me da por mirarme el ombligo y elucubrar sobre pasados, presentes y futuros. Es algo casi obligado, siendo el hombre el único ser vivo del planeta que es consciente de la inevitabilidad de su fin, y el único con la capacidad de hacer algo de filosofía clásica, moderna y mucha de la barata.

Dicen que Dios aprieta pero no ahoga y que hay que tener cuidado con los deseos, porque se pueden acabar cumpliendo. Pídes mariposas en el estómago y acabas teniendo un vuelco en el corazón. ¿Quieres proyectos? Pues toma fechas límite. ¿Un programa completo? Llévate una demo.

No hay dos sin tres, suela de zapato sin polvo del camino, barra libre de tristeza sin camarero deprimido, collar de perlas sin piel de seda, carmín rojo sin deseo, fondo sin botella, arrebatadores ojos sin párpados de lágrimas.

Feliz cumpleaños, melancólico con alma de boxeador noqueado.

6 comentarios:

Isabel dijo...

Pero bueno, a que viene tanta melancolia en el dia de tu cumple? Disfruta de la paella y del alvariño, echa unas risas con los amigos, canta bajo la lluvia, sonrie a una desconocida, enciende unas velas aromaticas, metete bajo el edredon calentito, empieza un libro estupendo, con el dedo traza rutas imaginarias sobre el papel glaseado de un mapa mundi, cierra los ojos y sueña con el firmamento infinito...

avistu dijo...

Precisamente porque es el día de mi cumpleaños, me puedo poner melancólico sin alcohol o cabelleras negras de por medio.

Esta semana pasada dí el salto de la imaginación a la realidad, buscando con (product placement) Google "¿Cúal es el mejor mes para viajar a...?"

Con lluvia o con sol, con frío o con calor, pero se que el 6 de Septiembre de 2009 estaré lejos de Europa...

cachuco dijo...

Muchas felicidades, Asturiano...

Estáis hechos unos poetas los dos...

Un saludo

María José dijo...

Tu cumple me pilló de nuevo por sorpresa y sin cibermensajero inmediato.
El tiempo pasa, sí, y eres más sabio que el año pasado.Son muchas las razones que justifican nuestra existencia.
Un abrazo muy fuerte. Deseo que abraces nuevos deseos, que los metas en el bolsillo, y que cuando camines como lobo solitario aullando a la luna, te los encuentres de repente y te los bebas.

avistu dijo...

Cachuco! Muchas gracias por pasarte por el rincón más aburrido de la blogosfera y por las felicidades!Espero que vuestro Septiembre sea como nuestro Mayo y no como nuestro Agosto!

avistu dijo...

Anda, lunera, que menudo rincón éste de aulladores, caras redondas en lo alto,y mapamundis de bolsillo.

Coincido plenamente con tus deseos y brindaremos por ellos con Albariño en un, espero, no demasiado frío Diciembre.